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Un recorrido por 175 años de carteles y programas analiza el papel de la música como imagen de las fiestas de San Fermín

Civivox Condestable acoge la muestra ‘Música en los carteles de San Fermín’, con originales y reproducciones cedidas por el Archivo Municipal de Pamplona

Difícilmente pueden entenderse las fiestas de San Fermín sin las charangas, las verbenas, la música en la calle, los gaiteros, La Pamplonesa, los txistularis y los conciertos. Los Sanfermines sin todo ello no serían Sanfermines. Eso es algo que pronto entendieron quienes tuvieron el privilegio de anunciar, con sus dibujos y carteles, las fiestas. De hecho, la música ha sido un continuo en los carteles que año tras año se encargan de recordar que, el 6 de julio, Pamplona se transforma para acoger unas fiestas sin igual.

Partiendo de esa constante, Civivox Condestable acoge en las salas 1 y 2 de su primera planta hasta el 25 de agosto la exposición ‘Música en los carteles de San Fermín’, una muestra que recorre 175 años de ilustraciones y analiza la presencia musical en ellas. La exposición ha sido posible gracias a la colaboración del Archivo Municipal de Pamplona, que ha cedido originales y reproducciones, y ha sido presentada esta mañana por el director del área de Cultura, Fiestas, Educación y Deporte, Íñigo Gómez Eguíluz, y por el comisario de la muestra, Pedro Luis Lozano Uriz.

En total, 38 reproducciones en alta calidad de carteles anunciadores y 30 programas originales componen esta muestra, que está organizada en distintos grupos temáticos. Así, los carteles se agrupan en función de la representación musical que recojan y el tratamiento que reciben, entre ‘Alegorías’, ‘Detalles decorativos’, ‘Gaiteros’, ‘Joteros’, ‘Txistularis’, ‘Txarangas y música de calle’, ‘Música institucional’, y ‘Pablo Sarasate’.

El más antiguo de los carteles anunciadores data de 1848. Tras él, llega una retahíla de ilustraciones de finales del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX, para terminar con media docena de imágenes anunciadoras de las fiestas de la década los 80, de los 90, de los 2000 y de 2010. El broche final, como no, lo pone el cartel que este 2024 anuncia los Sanfermines, que recoge un momento único como es la salida de los gaiteros de la Casa Consistorial tras el lanzamiento del Chupinazo. También los programas originales recorren la evolución de los gustos festivos de la población de Pamplona desde 1875, primer programa expuesto, hasta este 2024, haciendo especial énfasis en los folletos de finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Distintas interpretaciones de la música

La muestra permite comprobar cómo, con el paso del tiempo, la visión de la fiesta, la interpretación de lo estético y las modas cambian. Desde el recurso a una ilustración romántica de estilo modernista para anunciar las fiestas de San Fermín hasta el valor de lo conceptual y abstracto, el arte de los carteles refleja una concepción de la sociedad y de sus gustos y permite realizar un análisis transversal sobre aspectos históricos, etnográficos y sociológicos. Pero dejando siempre espacio para la música, en sus muy distintas interpretaciones.

En este sentido, las obras recogidas en la muestra permiten realizar una simple diferenciación entre la representación de la música culta y la música popular o el folclore. Dentro de la primera opción se pueden contemplar representaciones de conciertos de Pablo Sarasate, zarzuelas o del Orfeón Pamplonés. Por su parte, dentro de la música popular, destacan las imágenes de txistularis, joteros, charangas, gaiteros, dianas, verbenas y dulzainas. Incluso en el cartel de 2005 la música se representa sin música ni instrumentos, únicamente con la letra de una canción tan popular y conocida como ‘Uno de enero, dos de febrero…’

A lo largo de los años, de los siglos, los carteles han representado figuras alegóricas que portan instrumentos musicales, como liras, arpas o tubas romanas. Son imágenes que apenas reflejan nada concreto de la ciudad, pero que iban acordes a los gustos de una época, de 1900 a 1930. En otras épocas la apuesta fue por incluir la música no en la representación principal del cartel, sino en los pequeños elementos ornamentales, a través de instrumentos, bodegones o figuras decorativas. Esto se dio, principalmente en el siglo XIX y en las décadas de 1930 a 1950. El primer cartel con representaciones musicales encontrado data de 1848 e incluye un conjunto ornamental conformado por una guitarra y una pandereta, y se completa con castañuelas en los laterales.

En el apartado de ‘Gaiteros’ se pueden contemplar seis carteles, desde 1900 hasta 2024, e incluye dos del artista Javier Ciga (de 1910 y 1918) y uno más de Jesús Basiano (de 1929), en el que los músicos cobran un importante papel en primer plano. La representación de ‘Joteros’ se recoge en tres obras, de 1903, 1908 y 1945, la segunda de ellas de Javier Ciga, también. Resulta interesante destacar que en el cartel de 1903 aparecen unas notas en una partitura que, gracias a la exposición, se ha visto que corresponden la famosa jota del compositor nacido en  Lumbier Joaquín Larregla. El recurso de los ‘Txistularis’ sí ha sido más habitual. De hecho, la muestra recoge seis carteles desde 1921 hasta 1936 en los que éstos son los protagonistas. En lo que se refiere a ‘Txarangas y música de calle’, la exposición se hace eco de cinco obras, todas ellas de las últimas décadas del siglo XX y ya del siglo XXI (desde 1983 hasta 2018). El hecho de que todas estas obras se concentren en un periodo tan actual refleja una evolución social, en la que se ve un trasvase del interés social por las charangas en detrimento de los gaiteros.

Sarasate y la música institucional

La exposición hace dos menciones especiales. Una de ellas al ilustre violinista pamplonés Pablo Sarasate, cuyo nombre aparece en repetidas ocasiones en los carteles anunciadores de las fiestas de San Fermín y cuya figura ha sido retratada en algunos detalles decorativos de al menos tres carteles de principios del siglo XX. El vínculo del artista con Pamplona hizo que el Ayuntamiento anunciara en sus carteles de fiestas la presencia del violinista en la ciudad. Y en 1908, año de su muerte, se anunció que recibiría la insignia de Caballero Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso XII.

Por su parte, la segunda mención se centra en la música oficial, institucional, recogida como muestra en dos carteles, de 1950 y 1958. El primero refleja a un dantzari, un año después de que el Ayuntamiento instaurara un grupo de dantzas para participar en los actos oficiales de San Saturnino, en el que fue el origen de Duguna Iruñeko Dantzariak / Dantzaris de Pamplona, encargado este año, por votación popular, de lanzar el chupinazo desde el balcón del Ayuntamiento. El de 1958 representa un timbalero del Ayuntamiento, con su librea y bicornio.

Quiz para visitantes

La exposición contiene un reto para los espectadores, especialmente pensado para hacer más entretenida la visita a los/as más pequeños/as. En la sala encontrarán un cuestionario con veinte preguntas sobre distintos detalles y elementos repartidos entre los carteles que tendrán que saber encontrar y responder. Es un pequeño concurso que obliga a afinar el ojo y a mejorar nuestra cultura sanferminera.

Programas repletos de actos musicales

Si la representación visual de la música es un hecho en los carteles anunciadores, no es menos la importancia de ésta en el programa de actos festivos. Una treintena de programas originales dan fe de ello. Desde los primeros ejemplares, las referencias musicales se realizan en avisos, noticias y referencias a todo tipo de eventos musicales, desde bailes a conciertos, concursos y alardes. Pero también esa referencia ha sido visual, con imágenes donde la música vuelve a ser protagonista, sobre todo en las contraportadas. Pablo Sarasate vuelve a ser una apuesta segura, así como la figura del txistulari, que han dibujado artistas de la talla de Javier Ciga o de Pedro Lozano de Sotés, León Astruc o Urzainki.

Con la evolución tecnológica, el dibujo ha dado paso a la fotografía, con firmas tan conocidas como Larrión, Pimoulier, Nagore o Guerendiain. Además, frente a una ausencia chocante de La Pamplonesa en los carteles anunciadores, la banda municipal es protagonista indiscutible en los programas, con informaciones de agenda sobre sus actos, pero también con fotografías e ilustraciones de sus componentes y sus actuaciones.

De nuevo, hay que señalar la presencia del programa de este año 2024, donde, como sucede con el cartel, la música es una de las principales protagonistas, gracias al concepto y diseño del estudio Franziska y el asesoramiento del artista sonoro Xabier Erkizia, que incorpora como ilustraciones portadas de discos musicales, dedicados a las fiestas de San Fermín.

De una manera u otra, la exposición deja constancia de que la música es un elemento esencial de las fiestas de Pamplona y ha sido así desde los orígenes de los Sanfermines, hasta tal punto de ser, en ocasiones, la imagen principal de las fiestas.

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